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Conclusiones de la EBA sobre las Directrices 2015/18 de Gobierno de Productos

Conclusiones de la EBA por RegTech

Tras la entrada en vigor de las Directrices POG (Product Oversight and Governance) GL/2015/18* de la  European Banking Authority (EBA) en enero de 2017, la organización ha decidido emitir un informe** en el cual analiza cómo están siguiendo tales recomendaciones 30 entidades europeas según cuatro aspectos principales y las siguientes conclusiones:

      1. Identificación del mercado objetivo

Según las recomendaciones de la EBA, los fabricantes de los productos financieros deberán incluir en el diseño de los mismos un análisis del mercado objetivo, es decir, el tipo de clientes al que va dirigido el producto, según las características del consumidor (tendencia al riesgo, grado de conocimientos o experiencia en materia financiera o intereses y objetivos de inversión) y la complejidad del producto.

El informe demuestra que la totalidad de las entidades identificaron el mercado objetivo de sus productos, si bien la forma y consistencia en la que ello se hizo fue bastante heterogénea, llegándose a tener en cuenta aspectos meramente comerciales no relacionados con el verdadero interés del cliente. Sólo una minoría de las entidades tuvieron en cuenta las características y necesidades de los clientes.

      2. Testing de productos

Implica la elaboración de diversas simulaciones y escenarios para ver los posibles comportamientos del producto en cuestión ante variaciones como las de los tipos de interés. Lo ideal es que las simulaciones sean diversas, según el tipo de producto y su riesgo.

Si bien la mayoría de las entidades no ofrecieron mucha información sobre esta cuestión, algunos fabricantes hicieron simulaciones que incluyeron mercados objetivo negativos (clientes hacia los que no va destinado el producto) e incluso diferentes canales de distribución, lo cual es considerado por la EBA  como algo positivo.

      3. Monitorización

La EBA recomienda realizar un seguimiento continuo acerca de la adecuación de los productos a las necesidades de los clientes, en la medida en la que el mercado es cambiante. Es habitual y está considerado como buena práctica fijar para ello reuniones periódicas de revisión de los productos y crear políticas para identificar qué cambios externos pueden afectar en mayor medida a los productos.

 La periodicidad de estas revisiones varía según los fabricantes: semanal, mensual y en otros casos trimestral o quinquenal. Según la EBA, lo ideal es que haya una mayor periodicidad cuando mayor sea el riesgo del producto en cuestión. Los métodos empleados por los encuestados del informe incluyen encuestas de satisfacción, el análisis de las quejas emitidas por los clientes o el uso del mystery shopping.

      4. Procesos de distribución

A la hora de escoger un canal de distribución, la mayoría de los fabricantes no seleccionan un canal específico y tan sólo algunos lo hacen en función de la complejidad del producto, tal y como recomienda la EBA.

 La totalidad de los fabricantes emite información específica sobre el producto y su mercado objetivo a los distribuidores, si bien sólo algunos tienen establecidas políticas sobre cómo actuar cuando el producto se venda fuera del mercado objetivo al que esté destinado.

 Las Directrices POG lanzadas por la EBA, ESMA y EIOPA están marcando una nueva forma de operar en el mercado financiero.

 * PDF EBA GL 2015-18 Guidelines on product oversight and governance
** PDF EBA Report on the application of the guidelines on POG arrangements