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¿A qué riesgos penales te enfrentas si eres administrador?

La Ley establece que todas las sociedades mercantiles, ya sean sociedades unipersonales, anónimas o de responsabilidad limitada, deben contar con un órgano de administración responsable de su gestión, personalizado en la figura del administrador único, administradores mancomunados o solidarios o un consejo de administración.

Un administrador es la persona física o jurídica responsable de gestionar el correcto funcionamiento de una sociedad, así como de representarla en la relación con organismos, acreedores, clientes, socios, etc. Es decir, el administrador se convierte en el responsable de la compañía y responderá por los actos realizados.

Pero, en algunos casos, se trata de una figura puramente simbólica, que en teoría no desea asumir ningún tipo de responsabilidad sobre la gestión de una sociedad.

Ser el administrador de una sociedad tiene la ventaja de que su poder a la hora de tomar decisiones es prácticamente ilimitado, ya que sus únicas limitaciones son las que se establecen en los estatutos o pactos de socios. Sin embargo, ser administrador de una sociedad conlleva una serie de responsabilidades que, a veces, pueden tener consecuencias penales.

 

Responsabilidad civil

Los administradores tienen responsabilidad frente a la sociedad, socios y acreedores sociales del daño que causen, ya sea por actuaciones u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos, o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes al desempeño del cargo, siempre y cuando haya intervenido dolo o culpa.

Esto significa que, en determinadas circunstancias, los socios, empleados, acreedores o cualquier otro tercero afectado por la actuación del administrador, podrá exigirle responsabilidad civil al administrador, por los daños causados, respondiendo éste con su patrimonio personal.

Si los administradores de una sociedad tienen responsabilidad solidaria frente a incumplimientos de las obligaciones de la misma, actuando en beneficio propio o en contra del bien social, responderán conjuntamente de dicho incumplimiento.

 

 

Responsabilidad laboral

En el caso de que haya algún tipo de incumplimiento de la normativa, por ejemplo, un impago de las cotizaciones sociales, la Tesorería General de la Seguridad Social va directamente contra el administrador o administradores de la sociedad. Esta conducta se considera una infracción muy grave que puede ser considerada como delito.

Al igual que ocurre con los incumplimientos de la normativa en materia de Seguridad Social, la Agencia Tributaria también podría exigir el pago de las deudas al administrador por ser responsable subsidiario de la sociedad.

 

Responsabilidad mercantil

Si las cosas no van bien y la sociedad se ve abocada a un concurso o liquidación, los socios, acreedores, el administrador concursal y los jueces analizarán con mucho detalle las últimas actuaciones del administrador único, para decidir si es o no culpable de esa situación, pudiendo incurrir asimismo en un delito de insolvencia punible.

Es muy importante que el administrador cumpla de forma estricta sus obligaciones formales y pueda justificar que las decisiones que han llevado a la sociedad a una situación de insolvencia no han supuesto un beneficio personal para él, ni han sido aleatorias o inconscientes.

 

Responsabilidad penal

La Ley prevé consecuencias penales para determinadas conductas de los administradores, como la apropiación indebida, el alzamiento de bienes, el falseamiento de las cuentas o las insolvencias punibles.

Asimismo, el Código Penal reconoce responsabilidad penal a aquellos administradores que no hayan implantado un Plan de Prevención Penal en su empresa cuando ésta haya cometido un delito, o que no haya realizado las labores de control y supervisión necesarias para evitar su comisión.

Es decir, aunque el propio administrador no cometiese el delito e incluso fuese desconocedor de que se estaba produciendo, la Ley le obliga, para poder eximirse de dicha responsabilidad, haber implantado de manera correcta dicho Plan de Prevención Penal.

Así que, si estás en esta situación y has aceptado ser administrador de una sociedad sin saber exactamente qué consecuencias puede tener este cargo, lo mejor es que consultes con un experto para evitar incurrir en algunas de las responsabilidades planteadas o utilices una solución para el Cumplimiento Normativo como RegTech BASIC.

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