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Motivos por los que el Compliance Penal puede salvar una empresa

En los últimos años, han salido a la luz una serie de casos en los que grandes empresas españolas han contratado trabajos de espionaje sobre otras empresas para conseguir secretos empresariales de la competencia. Estos trabajos se encuentran en el punto de mira de diversos procesos judiciales, con la finalidad de determinar la eventual responsabilidad penal de estas empresas. Estos riesgos penales, no obstante, como veremos a continuación se pueden reducir gracias a los servicios de Compliance penal que ofrecen las soluciones tecnológicas como Regtech Basic, nuestro nuevo producto para minimizar riesgos en tu empresa.

El Compliance Penal consiste en llevar a la práctica una serie de medidas de gestión, prevención y supervisión de riesgos penales para atenuar o incluso poder llegar a eximir de la aplicación de las penas establecidas para las personas jurídicas por el Código Penal, las cuales pueden incluso conllevar la disolución de la empresa. Si se constata que el Plan de Prevención Penal se ha llevado a cabo cumpliendo con todos los requisitos legales, se imputarán los hechos delictivos a las personas físicas responsables de la comisión del hecho delictivo y no a la organización en sí.

No obstante, como veremos a continuación, la existencia de un Plan de Prevención Penal no es necesariamente suficiente para eximir ni atenuar la responsabilidad de la entidad, si no se dan una serie de condiciones.

Reformas del Código Penal

La primera de las reformas introducidas en este sentido tuvo lugar en el año 2010, momento en el cual se incluye la posibilidad de que las personas jurídicas puedan ser responsables de una serie de delitos tasados, no sólo las personas físicas.

Posteriormente, en el año 2015, se introduce la posibilidad de que, en el caso de que una empresa sea declarada como responsable de la comisión de un delito, ésta pueda quedar exenta si adopta antes de la comisión del delito “modelos de organización y gestión que incluyan medidas de vigilancia y control idóneas”, es decir, modelos de prevención penal. Estos modelos, no obstante, deberán reunir ciertos requisitos, tales como identificar los riesgos penales, establecer protocolos y procedimientos, contar con recursos financieros adecuados, canales de comunicación (canales de denuncia), sistemas disciplinarios o tener, salvo excepciones para pequeñas empresas, un órgano encargado de supervisar el modelo de prevención.

En el año 2019 entra en vigor una nueva reforma del Código Penal, que trae consigo un nuevo abanico de delitos que pueden cometer las personas jurídicas y el endurecimiento de las correspondientes sanciones. Estas medidas están dirigidas a fomentar la ética empresarial, la transparencia y la seguridad jurídica, para que así las organizaciones puedan adaptarse de una forma más sencilla a mercados con normas más rigurosas.

Cuando una empresa ya está inmersa en un proceso penal

En cuanto a los casos en los que se constate la existencia de implicaciones penales, los Tribunales deberán analizar si se dan las condiciones necesarias para poder eximir de responsabilidad a la persona jurídica, es decir la existencia y debida implementación de un modelo de prevención penal que cumpla con los requisitos legalmente establecidos.

Ciertas causas penales proceden de hechos acontecidos hace años, en los que el concepto del Compliance no estaba tan extendido en el mundo de la empresa, a pesar de que estos riesgos legales sí estaban recogidos ya en el Código Penal. Estos preceptos ya no recogían solamente la condena a la cárcel de los administradores, sino la responsabilidad penal de la empresa en sí. Hasta hace poco existían una serie de planes que no eran eficaces, por lo que al final no se ponía en práctica una verdadera cultura del cumplimiento y de la prevención de delitos.

Algunas empresas han optado por implantar el Plan de Prevención Penal con posterioridad a la comisión del hecho delictivo, pero es importante recalcar que esto no exime de responsabilidad penal a la empresa, aunque puede llegar a suponer la atenuación de la pena aplicable.

Requisitos para que el Compliance sea útil

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la existencia de un Plan de Prevención Penal no tiene por qué eximir la responsabilidad de la entidad. Han de darse una serie de requisitos.

Para que un Plan de Prevención Penal pueda actuar como eximente de responsabilidad, será necesario realizar una identificación de los riesgos que puedan producirse en la empresa en base a sus particularidades. Además, debe crearse un órgano de cumplimiento que goce de independencia funcional y cuyas funciones sean supervisar e iniciar acciones determinadas. También debe existir sistema disciplinario y un canal de denuncias con la finalidad de informar de posibles actuaciones, delictivas.

Finalmente, es preciso llevar a cabo revisiones periódicas del plan. Es recomendable crear cursos de formación para los trabajadores de la sociedad en todos sus niveles, desde los puestos más básicos hasta los altos directivos.

Sabiendo todo esto, ¿te gustaría analizar el estado de tu Plan de Prevención Penal? ¡Haz nuestro test! Podrás evaluar cómo de protegida está tu empresa frente a posibles riesgos y establecer una puntuación.